Rústiko Mobilier, avec la tendance vers les villes

Es, hasta la fecha, la marca con mayor recorrido de la compañía alicantina Franquicias del Mueble. El grupo multimarca, que sigue una política de segmentación del mercado del mobiliario a través de sus seis redes, abrió en 1996 el primer establecimiento de Rústiko en San Vicente del Raspeig, como una cadena especializada en mueble de madera natural e importado de estilos rústico y colonial.
Como señala Miguel Cuervo-Arango, director general de Franquicias del Mueble, “Rústiko fue el primer concepto que exploró este segmento y, aunque ahora existen 8 o 10 copias en el mercado, nosotros llevamos ya mucho tiempo afinando el planteamiento de la oferta, cuyas tendencias se han suavizado ahora hasta un rústico más urbano”. La mayor parte del mobiliario de la marca es exclusivo, y procede principalmente de proveedores nacionales, a los que se les pide “un plus de diseño” para combatir la “ralentización del consumo” que se prevé desde la cadena. “No obstante, también observamos una tendencia a la concentración en la distribución, por lo que puede ser una oportunidad para que el comerciante independiente piense en asociarse”, admite Cuervo-Arango.
La irrupción de la sueca Ikea es otra de las circunstancias contra las que el grupo debe predisponerse, si bien su director general cree que “existe una sobreestimación” sobre este fenómeno, “ya que su venta de muebles es casi marginal, por lo que no creo que nos afecte en exceso. De hecho, cuando abrieron en Murcia nuestras tiendas lo notaron un par de meses, por el efecto llamada, pero después la situación se estabilizó”.
Expansión por el Mediterráneo
Rústiko dispone de 20 establecimientos, la mayoría situados en el Mediterráneo. Aunque sus objetivos abarcan todo el territorio nacional, el desarrollo de la central se ceñirá al litoral: “Abriremos en propiedad si encontramos una buena oportunidad en el arco mediterráneo. En lugares más alejados preferimos abrir franquicias, porque controlar una tienda a mil kilómetros es más fácil si tiene un dueño”, explica.
La previsión de la cadena es abrir cinco puntos de venta anuales, si bien el director general de Franquicias del Mueble advierte de que “el desarrollo dependerá de las opciones que surjan, puesto que somos bastante rigurosos y estudiamos muy bien cada emplazamiento”.
El tamaño del local puede oscilar entre los 450 y los 1.000 metros cuadrados, y se barajan tres tipos de ubicación: dentro del casco urbano, en centros comerciales, o bien en las afueras, en un entorno con negocios complementarios, especializados en mobiliario y decoración, que ayuden a crear un flujo de potenciales clientes. “Al cliente no le importa desplazarse para comprar muebles”, de ahí que la ubicación deba tener un constante tráfico peatonal o rodado, y mejor si tiene posibilidad de aparcamiento. Ahora bien, “la visibilidad también es fundamental. Por eso nuestro diseño de fachada es tan audaz”, añade este ejecutivo.
La enseña busca inversores de dos tipos: apasionados por la decoración, aunque carezcan de experiencia en el sector, o bien mueblistas que quieran abrir otra tienda, o transformar la suya. “Preferimos gente que esté al pie del cañón. El mero inversor no es nuestro perfil”, concluye.




